
En una ciudad que presenta síntomas de malestar social, tales como: miedo, inseguridad, violencia, estrés, corrupción y vandalismo.
La necesidad de una figura profesional y conciliadora capaz de salvaguardar la integridad de las calles, se torna un elemento indispensable.
Orillese a la orilla es un ensayo visual que retrata el lado dorado en la experiencia de ser oficial de tránsito.
Sensibilizando sobre el valor del servicio, responsabilidad y desgaste físico de garantizar la operatividad y seguridad en la vialidad metropolitana.
Buscando redibujar su imagen pública; entender en su contexto, y solidarizarnos como sociedad con sus necesidades. Para juntos dar forma a la ciudad tal como la imaginamos.
Damian Valles
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